Se reservan solos, y no se pisan
Compartís tu link. El cliente ve las horas que están libres de verdad —las de la persona que eligió, para el servicio que eligió— y toma una. Dos personas no pueden quedarse con el mismo horario.
Citta le da a tu negocio una página con tu link. El cliente entra, elige con quién y a qué hora, y queda agendado.
La página que ven tus clientes
Compartís tu link. El cliente ve las horas que están libres de verdad —las de la persona que eligió, para el servicio que eligió— y toma una. Dos personas no pueden quedarse con el mismo horario.
Al reservar les llega la confirmación, y el día antes el recordatorio. Si no pueden, cancelan desde el teléfono y el horario se libera para otro. El que no avisa es el que no vuelve.
Cobrás desde la agenda y el turno queda cerrado. A fin del día tenés cuánto entró, por quién y en qué medio de pago. Las comisiones salen del mismo número.
Sabés cuándo vino, qué se hizo y con quién. La próxima reserva no arranca de cero, y sabés a quién avisarle que hace rato no aparece.
Qué se pide más, quién vuelve a reservar, cuánto factura cada persona del equipo. Los números de tu negocio, sin armar una planilla aparte.
Shampoo, esmalte, lo que sea que vendas al lado del servicio. Cada venta baja el stock sola, sin que tengas que anotarlo en otro lado.
Arrancás con una semana de prueba, con todo activado y sin poner una tarjeta. Si no elegís plan, simplemente se termina.
Para trabajar solo
$ 199cada 30 días
Cuando ya son varios
$ 359cada 30 días
Cuando ya no llegás a mirar todo
$ 599cada 30 días
No guardamos tu tarjeta ni te cobramos sin que lo decidas vos: cada pago vale 30 días. Si se te pasa la fecha, tu página deja de tomar reservas nuevas —el panel, la agenda y tus clientes siguen igual—. Ver los planes en detalle.
Entrás con Google, elegís tu dirección y cargás lo que hacés. Nada que instalar, nada que configurar.
Empezar gratis